EVANGELIO DEL DÍA
Lunes, 5 de octubre de 2026
Témporas de acción de gracias y de petición
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según san Mateo · Mt 7,7-11
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y os abrirán. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
¿Quién de vosotros es el hombre a quien su hijo pidiere pan, y le dará una piedra? O si le pidiere un pez, ¿por ventura le dará una serpiente?
Pues si vosotros, siendo malos como sois, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a los que se las pidan?».
Palabra del Señor.
Texto bíblico: Sagrada Biblia, traducción de Félix Torres Amat, edición-base de 1884. Dominio público.
Reflexión
Las Témporas reúnen tres movimientos que conviene no separar: dar gracias, pedir y convertirse. Podemos pedir mucho a Dios y agradecer poco; también podemos agradecer los dones recibidos sin preguntarnos qué debe cambiar en nosotros como respuesta a ellos. La liturgia une las tres cosas porque una relación verdadera con Dios no consiste solamente en acudir a Él cuando necesitamos algo.
Jesús nos invita a pedir con confianza porque nos presenta a Dios como Padre. Eso no significa que recibiremos exactamente aquello que imaginamos, en el momento y del modo que hemos decidido. La oración no convierte a Dios en ejecutor de nuestros proyectos. Nos permite llevar nuestras necesidades ante quien conoce mejor que nosotros aquello que verdaderamente conduce a la vida.
Hoy es también ocasión para reconocer cuanto hemos recibido casi sin advertirlo: personas, oportunidades, alimento, trabajo, perdones, aprendizajes y gracias que quizá sólo comprenderemos con el tiempo. Agradecer no significa negar las dificultades; significa impedir que las dificultades nos hagan olvidar todo lo demás.
Consejo para la vida
Dedica unos minutos a escribir tres cosas concretas por las que dar gracias, una necesidad que deseas confiar a Dios y una actitud personal que sabes que necesitas corregir. Presenta las tres en la oración.
Oración
Padre bueno, gracias por cuanto he recibido de Ti, también por aquello que no he sabido reconocer. Escucha mis necesidades, purifica mis deseos y dame humildad para cambiar aquello que debe cambiar en mí. Enséñame a pedir con confianza, agradecer con verdad y vivir según tu voluntad. Amén.
