FACIEM TUAM, DOMINE, REQUIRAM
Contemplar el Rostro de Cristo
Oración, liturgia, formación y vida cristiana al servicio de Cristo y de su Iglesia.
El Oratorio de la Santa Faz y del Monte Carmelo quiere ser una casa espiritual en el ámbito digital: sobria, seria y tradicional; un lugar para contemplar la Santa Faz, escuchar la Palabra de Dios, profundizar en la fe y confiar al Señor las necesidades del corazón.
La Santa Faz
La contemplación del Rostro de Cristo es uno de los ejes espirituales de esta casa. Mirar la Santa Faz es aprender a volver a Cristo, dejarse mirar por Él y reconocer su presencia en la oración, en la Eucaristía y en la vida.
«Buscad mi rostro». Tu rostro buscaré, Señor.
Salmo 26, 8
Los caminos de esta casa
Oración
Oraciones, peticiones e intenciones para sostener la vida interior y aprender a hablar con Dios.
Palabra de Dios
Evangelio, comentario y reflexión para leer la Escritura desde la fe de la Iglesia.
Predicación
Homilías y meditaciones para iluminar la vida cristiana con sobriedad y profundidad.
Formación
Liturgia, espiritualidad, doctrina e historia de la Iglesia explicadas con seriedad.
El Padre Benedicto
Este ministerio se articula en torno al servicio sacerdotal del Padre Benedicto: predicación, oración, acompañamiento y cuidado espiritual de quienes se acercan a esta casa.
Biblioteca Atanasiana
Las publicaciones del Padre Benedicto tendrán aquí un espacio propio, integrado con naturalidad en la vida del Oratorio y orientado al servicio de la fe y la espiritualidad cristiana.
Confíenos su intención de oración
Si desea escribir al Oratorio, pedir oración o solicitar información, puede hacerlo a través de la página de contacto.
Tus puertas cerradas no son un problema para Él
Homilía del II Domingo de Pascua sobre Juan 20, 19-31: Cristo entra en nuestras puertas cerradas y ofrece paz en medio del miedo, la duda y las heridas. Leer más
No entiendes nada, pero has venido. Eso es fe.
Homilía del Domingo de Resurrección sobre Juan 20, 1-9: permanecer ante el sepulcro, creer sin entenderlo todo y dejar que la Pascua ilumine la oscuridad. Leer más

